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UNSTA: se realizó la primera simulación en el NOA de una mediación en el metaverso 

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La Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA) fue sede del primer Congreso ODR Expo Tech 2022 en el NOA donde se realizó la primera simulación completa de una mediación en el metaverso. Se trata de uno de los eventos más importantes del país sobre resolución de conflictos con el uso de tecnologías, organizado por la Online Dispute Resolution (ODR) Latinoamérica. La actividad fue presentada por los abogados Ignacio Noble, director del Centro de Mediación Judicial de Tucumán, Marco Rossi y Franco Javier Orellana, Secretario y Relator del Juzgado del Trabajo de la IX Nominación del Centro Judicial Capital, respectivamente.

El metaverso surgió como un término de ficción que tiene orígenes en la novela “Snow Crash” que retrata un futuro distópico en el que sólo las personas más adinerados del mundo tienen la posibilidad de escapar de la realidad de una tierra devastada y sumergirse en un mundo idílico de experiencias digitales, explicó Franco Orellana, abogado especializado en el uso de nuevas tecnologías. “En el cine, películas como Ready Player One, muestran las posibilidades que la inmersión digital ofrece para las experiencias del internet del futuro. Si se sale de ese ámbito de ciencia ficción y nos concentramos en la realidad podremos ver los avances de la tecnología que nos trae el Metaverso, la cual forma parte de la web 3.0, anticipando la existencia de un internet de percepción diferencial. De acuerdo con los avances que internet como tecnología refleja, podemos anticipar que gran parte del internet del mañana seguirá siendo percibido mediante pantallas de forma bidimensional. Sin embargo, existirá al menos una porción de este “nuevo internet” al que solo se podrá acceder mediante dispositivos con la capacidad de generar en el usuario la sensación de que se encuentra sumergido en una realidad digital distinta a la que naturalmente lo rodea. “Entonces podemos acercarnos a un concepto de metaverso ligado a las experiencias digitales inmersivas dentro del contexto de la web 3.0, distinto al internet actual”, agregó Orellana. 

“Las tecnologías de realidad inmersiva que permitirán ingresar en ese internet del futuro que algunos llaman Metaverso están en un momento acelerado de creación. Actualmente Meta, la ex Facebook, lanzó un dispositivo específicamente dedicado para el uso profesional que permitirá a los usuarios realizar tareas sobre objetos virtuales, en base a sistemas de realidad aumentada. Estos hechos digitales nos indican que más pronto que tarde deberemos abordar lógicas de trabajo que contemplen la utilización de tecnologías inmersivas, porque las mismas empresas que nos proporcionan las herramientas digitales que hoy utilizamos para trabajar, están empezando a desarrollarlas. La situación nos coloca en el especial momento de experimentar la inserción de los ejes transversales que implican las tecnologías digitales, y contemplar la posibilidad de trazar puentes entre las necesidades permanentes y los nuevos medios disponibles para resolverlos”, advirtió Orellana.

La experiencia en particular de la simulación de un proceso de mediación con la utilización de herramientas inmersivas es un indicio de que existe cierto grado de compatibilidad entre la mediación, como un mecanismo pacífico para la solución de conflictos interpersonales, y la realidad inmersiva, como una herramienta secundaria que asiste a la primaria en función de la utilidad originaria del sistema, según explicó. 

“A partir de la pandemia se diversificaron las modalidades de prestación de distintos servicios esenciales como la educación, la salud, la seguridad, y muy especialmente, la justicia. Así, relata que los procesos de mediación judicial se mudaron hace ya dos años del espacio físico y presencial, al de las pantallas de las distintas plataformas de videoconferencias”, relató Noble y planteó la necesidad de imaginar qué otro tipo de tecnologías pueden ser útiles en el futuro para ofrecer a los usuarios del sistema de justicia una experiencia inmersiva. Además, estas tecnologías podrían ser útiles en aquellos casos en los que hubiera un alto grado de tensión entre las partes, de modo tal de evitar cualquier posibilidad de agresión. No obstante, explicó, el principal obstáculo está relacionado al costo del equipo que limita la accesibilidad al público de las nuevas tecnologías. 

Marco Rossi sostuvo que el trabajo multidisciplinario que emprendieron a través de ese proyecto es una muestra de las diversas utilidades que tiene el uso de la realidad virtual dentro del sistema de justicia, y de la importancia de generar diversos ecosistemas que permitan incrementar la cultura digital de la población. “La web 3.0 va a permitir cosas revolucionarias, como cambiar la forma en la que registramos el comportamiento humano gracias al blockchain, y ya se habla de los NFT, tanto como algo bueno y novedoso cuando se afirma que es un contrato inteligente, como también en el carácter de estafa cuando se desató una fiebre por la compra de arte virtual hasta que se reventó la burbuja. El metaverso está en esa misma familia tecnológica, y aunque quizás no sea un hecho hoy, seguramente va a llegar un punto en el que muchos conozcamos (o seamos) navegadores de esa porción de la web. Los “early adopters” de estas tecnologías tendremos tanto oportunidades, para descubrir los nuevos usos de estas herramientas, como responsabilidades, de contribuir a su utilización de forma ética”, indicó. “Tenemos que dejar de pensar en el abogado cuyo principal capital de conocimientos son los libros, y buscar una abogacía que sepa nutrirse de otras ramas valiosas del conocimiento humano”, cerró.

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