Reflexión del evangelio del día

Feliz Pascua

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¡El Señor ha resucitado! Es lo que testificó aquel día María Magdalena junto a las mujeres que la acompañaban, hoy seguimos dando ese grito de júbilo que nos da la alegría de saber que el Maestro aun esta con sus discípulos, que el Hermano aun permanece entre los suyos y que el Rey de reyes aun reina para toda la creación.
Podemos salir corriendo como Pedro y Juan en búsqueda del cuerpo en el sepulcro sin pensar aun que está vivo, que Él cumplió su promesa de quedarse con nosotros para siempre, pero ya no hace falta comprobarlo, solo con recordar sus enseñanzas y los hechos milagrosos que testificaron los que estuvieron delante de Él y los que por medio de su palabra escrita en los evangelios creemos firmemente en Él, es que podemos dar gloria y rendir honor al mismo Dios hecho hombre.

Al hombre glorificado en una cruz, al Dios que se hizo un humilde humano para ser humillado hasta el extremo, a ese dios que quiso unificarse con su creación, teniendo una experiencia terrena para dejarnos un mensaje de amor, dejando que su Espíritu inundara al mundo con sus dones para que el mundo sea uno con Él.

El Señor ha resucitado hoy en medio de nuestras miserias, en medio de un nuevo mal que nos acecha a todos, en un tiempo de real penitencia, no muy diferente a otros momentos de la historia, en que la muerte y la desolación dominan y nos debilitan, pero es Él quien nos da la esperanza de fortalecernos en esta angustia, de sacudirnos de esta caída y seguir llevando la cruz.

Él nos da esperanza cada día cuando hay un nacimiento nuevo, o cuando hay una reconciliación, Dios tiene esperanza en su creación y quiere mostrarnos su camino de cruz para decirnos que seremos glorificados junto a Él.
Jn 20,1-9

Por eso no esperemos ver para creer porque aquel que fue, que es y que será, todavía resucita de entre los muertos como ya estaba escrito.

Queridos hermanos que en esta cuarentena sepamos valorar los dones que el Señor nos ha dado para compartir con el prójimo.

Que el Señor nos bendiga, que María del Rosario nos proteja y que nuestro Padre Domingo interceda por nosotros.

¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCION!

Fray Diego Samir OP

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